Riviera Maya

Riviera Maya: pirámides, playas y cenotes, guía inolvidable

Nuestro viaje a la Riviera Maya fue una aventura que nos sumergió en la naturaleza, la historia y la cultura de este rincón paradisíaco de México. Las aguas cristalinas del mar Caribe y las maravillas ocultas bajo tierra nos dieron la oportunidad de crear recuerdos inolvidables. Descubrimos que esta región ofrece mucho más que playas idílicas; es un tesoro de experiencias únicas que se grabaron en nuestro corazón para siempre.




Antes de entrar en detalle, hemos creado una serie de respuestas a las típicas preguntas que os estaréis planteando para organizar vuestro viaje a la Riviera Maya:

No, como turista español para estancias cortas no se necesita visado, basta con el pasaporte en vigor. Es habitual que en el control de llegada os pidan la dirección del hotel donde os alojáis.

Nosotros siempre recomendamos viajar fuera de España con un seguro de viaje que incluya una buena cobertura médica.

El peso mexicano (MXN). En las zonas turísticas de la Riviera Maya es habitual que también acepten dólares o incluso euros, aunque siempre sale más a cuenta pagar en pesos.

El aeropuerto de Cancún es el punto de llegada habitual para toda la Riviera Maya, esté donde esté vuestro hotel a lo largo de la costa.



Nuestro Inicio en la Riviera Maya

Llegamos a las costas de Cancún en una noche que, a pesar de su diluvio, no pudo enfriar nuestra emoción. En el aeropuerto, fuimos recibidos por una cálida ráfaga de aire tropical, confirmando que habíamos llegado al paraíso de la Riviera Maya. Aunque la lluvia caía con intensidad, el ambiente húmedo nos envolvió, dándonos la bienvenida de una manera inesperada. La atmósfera era palpablemente diferente de la que habíamos dejado atrás en España.

Una estancia inolvidable

Nuestra base de operaciones durante este viaje fue el impresionante Hotel Grand Palladium. Este resort, enclavado en las costas de la Riviera Maya, nos ofreció una experiencia vacacional que superó todas las expectativas. Desde nuestro balcón, podíamos contemplar los exuberantes jardines y sentir la brisa marina. Por los jardines del resort andaban sueltos varios coatíes, muy amigables y acostumbrados a la gente.

Un coatí se acercó curioso hasta nuestra terraza
Un coatí se acercó curioso hasta nuestra terraza
Un agutí paseando por el jardín del resort
Un agutí paseando por el jardín del resort
Nuestra habitación en el Grand Palladium
Nuestra habitación en el Grand Palladium

El resort tenía también su propia piscina con bar y buena comida para reponer fuerzas.

La piscina con swim-up bar del resort
La piscina con swim-up bar del resort
Nachos del resort
Nachos del resort

Las mañanas nos daban la bienvenida con un desayuno buffet que abarcaba desde delicias mexicanas hasta platos internacionales. Pasamos nuestros días alternando entre momentos de serenidad en la playa privada de arena blanca y emocionantes aventuras de snorkel en las cristalinas aguas del Caribe.

Descubriendo el Snorkel, playas inolvidables y Playa del Carmen

Una de las experiencias más destacadas de nuestro viaje fue el snorkel en la icónica Playa de Akumal, famosa por su población de tortugas marinas. La sensación de deslizarnos entre las aguas y compartir momentos con estas majestuosas criaturas en su hábitat natural es algo que quedará grabado en nuestra memoria para siempre. No contentos con una sola visita a esta playa, repetimos la experiencia en Akumal para asegurarnos de que cada instante contara.

Nadando junto a una tortuga marina en Akumal
Nadando junto a una tortuga marina en Akumal
Una raya deslizándose por el fondo
Una raya deslizándose por el fondo
Un pez explorando el arrecife
Un pez explorando el arrecife
Otro encuentro con una tortuga marina
Otro encuentro con una tortuga marina
Un lenguado camuflado en la arena
Un lenguado camuflado en la arena
Coral y pequeños peces de colores
Coral y pequeños peces de colores

Cada inmersión nos regalaba nuevos rincones de coral y vida marina en las aguas cristalinas del Caribe.

Peces nadando sobre el arrecife
Peces nadando sobre el arrecife
Un banco de peces sobre el arrecife
Un banco de peces sobre el arrecife

Cerca de la orilla, el mar seguía regalando buenos momentos.

Aguas en calma del Caribe
Aguas en calma del Caribe
Cielo despejado sobre la playa
Cielo despejado sobre la playa

También tuvimos la suerte de visitar Playa Paraíso, como su nombre indica, un verdadero paraíso. Con su arena blanca y aguas turquesas. Pasamos un rato deleitándonos con el suave susurro de las olas y la brisa fresca mientras tomábamos un cóctel “Coco Loco”.

Una palmera inclinada sobre la playa
Una palmera inclinada sobre la playa
Disfrutando de un coco fresco en Playa Paraíso
Disfrutando de un coco fresco en Playa Paraíso

Playa Paraíso tiene varios rincones distintos, cada uno con su propio encanto.

Vista panorámica de la playa
Vista panorámica de la playa
Palmeras y una barca junto al mar
Palmeras y una barca junto al mar

Pero nuestro amor por el mar no se detuvo allí. Visitamos la hermosa ciudad Playa del Carmen, donde pudimos experimentar la energía vibrante de esta ciudad costera. Paseamos por la Quinta Avenida, exploramos sus coloridos mercados y saboreamos auténticos platillos mexicanos en los acogedores restaurantes locales.

El monumento Portal Maya de Playa del Carmen, de noche
El monumento Portal Maya de Playa del Carmen, de noche

Aventuras en la tierra de los Mayas

Aunque gran parte de nuestra aventura se centró en el mar, también exploramos los tesoros terrestres de la región. Visitamos una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno: Chichén Itzá. Las ruinas de esta antigua ciudad maya nos dejaron sin aliento. La pirámide de Kukulcán, con su impresionante arquitectura y su significado cultural, nos recordó la grandeza de las civilizaciones pasadas.

La pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá
La pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá
El observatorio El Caracol
El observatorio El Caracol

Cada zona del yacimiento conserva construcciones distintas, todas dedicadas al mismo dios serpiente emplumado.

Otra vista de la pirámide de Kukulcán
Otra vista de la pirámide de Kukulcán
Detalle tallado en la fachada de la pirámide
Detalle tallado en la fachada de la pirámide

La excursión a la antigua ciudad maya de Tulum nos dejó sin aliento mientras caminábamos entre las ruinas históricas y contemplábamos el impresionante escenario de acantilados y aguas turquesas que se extendía ante nosotros.

Vista panorámica de las ruinas de Tulum
Vista panorámica de las ruinas de Tulum
Otra vista de las ruinas entre la vegetación
Otra vista de las ruinas entre la vegetación

Tulum es el único yacimiento maya construido junto al mar, con sus templos asomados directamente al acantilado.

Patio interior entre las construcciones de Tulum
Patio interior entre las construcciones de Tulum
El Templo de las Pinturas en Tulum
El Templo de las Pinturas en Tulum
El templo vigía sobre el acantilado
El templo vigía sobre el acantilado

Desde lo alto de los acantilados, las vistas del Caribe eran sobrecogedoras.

El templo sobre el acantilado, frente al Caribe
El templo sobre el acantilado, frente al Caribe
Una palmera inclinada sobre el mar turquesa
Una palmera inclinada sobre el mar turquesa

Bajamos también hasta la pequeña cala de arena que hay junto a las ruinas.

Formaciones rocosas en la playa de Tulum
Formaciones rocosas en la playa de Tulum
Vista general del yacimiento de Tulum
Vista general del yacimiento de Tulum

No podíamos dejar de lado la oportunidad de adentrarnos en la selva y explorar la pirámide de Cobá. Subir hasta la cima de esta estructura ancestral nos brindó una vista panorámica de la densa vegetación circundante, un recordatorio de la majestuosidad de la naturaleza que rodea a estas antiguas maravillas.

Recorriendo el camino de piedra entre la selva de Cobá
Recorriendo el camino de piedra entre la selva de Cobá
Otra construcción circular junto al camino
Otra construcción circular junto al camino
Recorriendo Cobá en bicicleta
Recorriendo Cobá en bicicleta

También nos acercamos a las ruinas de Ek Balam, otro yacimiento maya de la zona, con una acrópolis coronada por una fachada tallada en forma de boca de monstruo y vistas al dosel de la selva desde lo alto.

La densa selva vista desde lo alto
La densa selva vista desde lo alto
El dosel de la selva que rodea las ruinas
El dosel de la selva que rodea las ruinas
El horizonte verde de la selva
El horizonte verde de la selva

Las maravillas subterráneas: Los cenotes

El toque refrescante de nuestra aventura vino en forma de cenotes. Estos mágicos pozos de agua dulce, dispersos por la selva, nos brindaron la oportunidad de refrescarnos mientras explorábamos sus misteriosas cuevas subterráneas.

Nuestra primera parada nos llevó al impresionante cenote Ik Kil. A medida que descendíamos por la escalera de caracol hacia este pozo de agua turquesa, quedamos asombrados por su belleza. La abertura circular en la parte superior permitía que la luz del sol se filtrara a través de la vegetación exuberante, creando un escenario mágico. Las paredes rocosas cubiertas de vegetación añadían un toque de encanto natural a este oasis subterráneo.

El cenote Ik Kil, con su abertura circular hacia el cielo
El cenote Ik Kil, con su abertura circular hacia el cielo
Otra de las construcciones mayas que visitamos durante el viaje
Otra de las construcciones mayas que visitamos durante el viaje

Nuestro siguiente cenote fue al impresionante cenote Azul. Este cenote recibió su nombre debido a las aguas de un azul intenso que contrastaban con el verdor circundante de la selva. Sumergirnos en sus aguas fue como entrar en un mundo completamente diferente, una experiencia que nos permitió apreciar la belleza de la naturaleza en su estado más puro.

Por último visitamos el cenote Xkekén que nos brindó una experiencia verdaderamente inmersiva. Ubicado en una cueva, este cenote tiene una atmósfera única. Las estalactitas que colgaban del techo y las formaciones rocosas que emergían del agua nos hicieron sentir como si estuviéramos explorando un mundo secreto.

El interior del cenote Xkekén
El interior del cenote Xkekén
Pequeños peces junto a la orilla
Pequeños peces junto a la orilla

Nuestro viaje a la Riviera Maya fue una experiencia verdaderamente enriquecedora. Desde las playas idílicas hasta las emocionantes exploraciones submarinas y terrestres, cada día nos brindó nuevas razones para maravillarnos ante la belleza y la diversidad de este rincón de México.

Cada recuerdo de este viaje se convirtió en un tesoro que llevaremos con nosotros para siempre. Si estás buscando un destino que ofrezca aventuras acuáticas y la posibilidad de sumergirte en la historia y la cultura, la Riviera Maya es el lugar ideal para que tu próximo viaje sea inolvidable.


¿Te ha gustado este viaje? En nuestro canal de YouTube y en Instagram compartimos el día a día, ¡no te lo pierdas!

¡Muchas gracias por leernos!