Antes de comenzar con nuestro itinerario, hemos creado una serie de respuestas a las típicas preguntas que os estaréis planteando para organizar vuestro viaje a Singapur:
Viaje completo en YouTube
¿Necesito visado para Singapur desde España?
Si eres ciudadano español y planeas viajar a Singapur por turismo, negocios o tránsito por un período de hasta 90 días, no necesitas visado. Solo necesitas un pasaporte con al menos 6 meses de validez desde la fecha de entrada. A tu llegada, las autoridades migratorias podrían solicitarte prueba de alojamiento, billete de salida del país y fondos suficientes para tu estancia.
Eso sí, asegúrate de cumplir con los requisitos sanitarios o de entrada vigentes en el momento del viaje, ya que pueden cambiar.
¿Contrato un seguro de viaje?
Nosotros siempre recomendamos viajar fuera de España con un seguro de viaje con una buena cobertura. Hay muchas compañías podéis elegir la que mejor os parezca pero que tenga amplias coberturas en cuanto a capital de salud y cancelación que incluya los vuelos.
¿Necesito saber inglés?
Sí, a no ser que vayas con un viaje organizado, necesitarás saber inglés para poder comunicarte. Otra opción es coger una tarifa de internet y usar un traductor en el móvil.
¿Qué ropa llevo?
Mayo en Singapur es caluroso y húmedo, con temperaturas que rondan los 26 °C a 32 °C y posibles lluvias tropicales. Lleva ropa ligera, transpirable y de colores claros: camisetas de algodón, pantalones cortos o ropa holgada. No olvides un paraguas o chubasquero, ya que los chaparrones son frecuentes. También incluye calzado cómodo para caminar, gafas de sol, gorra o sombrero ya que hace mucho sol. Y algo de ropa más formal si visitas centros comerciales o restaurantes.
Respeto cultural:
- Para visitar mezquitas o templos, lleva ropa que cubra hombros y rodillas. Las mujeres pueden necesitar un pañuelo para cubrirse la cabeza.
- En zonas turísticas puedes vestir con libertad, pero evita ropa muy escotada en contextos culturales o religiosos.
Y muy importante no olvidar:
- Repelente de mosquitos y pantalón largo liviano para las noches. Y mucha protección solar del 50.
- Un buen botiquín.
¿Llevo dólares de Singapur desde España o cambio euros allí?
Viajar a Singapur con euros es totalmente viable, ya que puedes llevar efectivo en euros y cambiarlos allí sin problema. Encontrarás numerosas casas de cambio, especialmente en centros comerciales y zonas turísticas, que ofrecen buenas tasas de cambio sin necesidad de haber cambiado dinero antes de salir de España.
Además, usar una tarjeta viajera es muy cómodo, ya que en casi todos los lugares aceptan pagos con tarjeta, desde restaurantes y tiendas hasta transporte público.
- Consejo viajero: evita cambiar dinero en aeropuertos, donde el tipo de cambio suele ser menos favorable. Y si usas tarjeta, asegúrate de que esté configurada para pagos en moneda extranjera sin comisiones.
¿Dónde alojarse?
Singapur ofrece varias zonas ideales para alojarse, según el estilo de viaje. Marina Bay es perfecta si buscas vistas impresionantes y lujo, mientras que Orchard Road es ideal para los amantes de las compras. Para una experiencia más cultural y local, Chinatown, Little India o Kampong Glam son barrios vibrantes y llenos de vida.
También está la zona de Bugis y Bencoolen. Nosotros nos alojamos en la calle Bencoolen. Aunque la ubicación es buena —céntrica, con acceso al MRT y cerca de lugares turísticos—, el hotel no fue lo que esperábamos, así que te recomendamos comparar bien opiniones y fotos antes de reservar.
- Consejo viajero: busca alojamientos bien valorados en zonas con acceso cercano al metro (MRT), ya que es la forma más fácil y rápida de moverse por la ciudad.
¿Dónde comer en Singapur?
Singapur es un paraíso gastronómico donde puedes probar desde comida callejera hasta platos gourmet. Una parada obligatoria son los food courts, perfectos para comer bien y a buen precio. El Lau Pa Sat, uno de los más famosos, ofrece una gran variedad de platos locales en un edificio histórico. No te pierdas sus famosos satay, brochetas de carne a la parrilla servidas con salsa de cacahuete, ideales para cenar en su animada calle lateral por la noche.
En el centro comercial Marina Bay Sands, también encontrarás un amplio food court ideal para comer algo después de recorrer la zona. Allí puedes probar clásicos como el chicken rice (arroz con pollo, el plato nacional), laksa (sopa picante de fideos con leche de coco) o el delicioso char kway teow (fideos salteados al wok).
Para disfrutar de una cena con ambiente, la zona de Clarke Quay es perfecta, con sus terrazas junto al río y restaurantes que ofrecen tanto cocina local como internacional.
Y si quieres empezar el día con energía, puedes desayunar en el Gardens by the Bay, donde hay una cafetería de la cadena Starbucks, ideal para un desayuno rapido, antes de explorar los jardines.
¿Cómo llegar a Singapur desde el aeropuerto Internacional?
Llegar al centro de Singapur desde el moderno Aeropuerto Changi es muy sencillo, ya que está perfectamente conectado y las distancias son cortas.
MRT (Metro)
Es una de las opciones más económicas y cómodas. Desde la estación del aeropuerto (Terminal 2 o 3), puedes tomar la línea verde (East West Line). Tendrás que hacer un transbordo en Tanah Merah para seguir hacia el centro. El trayecto hasta zonas como Bugis, Raffles Place o City Hall dura unos 30-40 minutos y cuesta apenas unos pocos dólares singapurenses.
Taxi
Los taxis oficiales son seguros y cómodos. El trayecto al centro tarda entre 20 y 30 minutos, dependiendo del tráfico, y el precio suele oscilar entre 20 y 35 SGD, con recargos nocturnos o por maletas.
Autobuses públicos
También hay autobuses que conectan el aeropuerto con la ciudad, pero suelen tardar más y son menos prácticos si llevas mucho equipaje.
Traslados privados o apps
Puedes reservar con antelación un traslado privado o utilizar apps como Grab, muy populares en Singapur, para mayor comodidad.
- Tip viajero: si llegas por la noche o tras un vuelo largo, el taxi o Grab pueden ser la opción más práctica. Si llegas de día y quieres ahorrar, el MRT funciona muy bien.
Nuestro itinerario de viaje en Singapur
Escala aeropuerto Singapur
El Aeropuerto Changi no es solo uno de los más importantes de Asia, sino también uno de los mejor valorados del mundo, famoso por sus servicios, su limpieza y su increíble diseño.
Su mayor atracción es el impresionante Jewel Changi, un espectacular edificio conectado a las terminales, donde se encuentra la Rain Vortex, la cascada interior de agua de lluvia más alta del mundo, rodeada por un exuberante jardín tropical.
Además, dentro del aeropuerto encontrarás jardines temáticos, como el jardín de mariposas, el de cactus o el de girasoles, que hacen que pasear por sus terminales sea una experiencia en sí misma.
Por si fuera poco, Changi también alberga un gran centro comercial, zonas de ocio, cines, hoteles y un cómodo tren interno que conecta todas las terminales.
🔎 Consejo viajero: si tu vuelo sale desde Changi, llega con tiempo extra, porque recorrerlo y descubrir sus rincones es un plan en sí mismo.
Día 1. Vuelo y llegada a Singapur
Llegada a Singapur
Desde las islas, pasando por Kuala Lumpur,por fin llegamos a Singapur.
El cansancio se mezclaba con la emoción mientras hacíamos fila en inmigración del aeropuerto de Changi, uno de los más modernos del mundo.
El proceso fue ágil, pero las ganas de llegar al hotel hacían que los minutos parecieran eternos. Ya con las maletas en mano, pedimos un Grab para trasladarnos al centro de la ciudad. A pesar de la hora, las calles de Singapur son impecables y tranquilas. Finalmente, hicimos el check-in en el hotel, listos para descansar y empezar la aventura al día siguiente.
Día 2. Descubriendo Singapur
Nuestro segundo día en Singapur comenzó rodeados de naturaleza en Fort Canning Park, un rincón verde y fresco en pleno corazón de la ciudad. Es un lugar ideal para pasear entre árboles centenarios y descubrir rincones históricos, pero ojo con los mosquitos, vienen bien preparados… ¡ellos, no nosotros! Así que un buen consejo viajero: no olvides el repelente si planeas visitar parques o zonas verdes.
Para movernos por la ciudad usamos el MRT, el metro de Singapur, que es limpio, eficiente y muy fácil de usar. Algo curioso y muy práctico: no necesitas comprar tickets, simplemente pagas directamente en los torniquetes con tu tarjeta bancaria sin contacto, como si fuera un transporte futurista.
Después nos dirigimos a la zona más icónica: Marina Bay Sands. Paseamos por el espectacular puente del ADN, con su diseño futurista que imita la doble hélice, y disfrutamos de las vistas de los rascacielos y la bahía. Para comer, optamos por los puestos de comida del centro comercial de Marina Bay Sands, donde hay opciones para todos los gustos y bolsillos, perfecto para hacer una pausa sin alejarse mucho.
Con el calor apretando (¡Singapur no perdona en ese aspecto!), volvimos al hotel un rato para descansar. Ya al caer la tarde, cuando la temperatura se hace más llevadera, salimos a pasear hacia Chijmes, un antiguo convento reconvertido en un complejo con restaurantes y terrazas, ideal para cenar al aire libre y disfrutar del ambiente.
Para terminar el día, caminamos hasta el elegante Hotel Raffles, un edificio de estilo colonial lleno de historia y encanto. Y como broche final, fuimos a ver la famosa estatua del Merlion, el guardián de la ciudad, donde disfrutamos del espectáculo de luces y agua que ilumina la bahía cada noche. Sin duda, un cierre mágico para un día completo en Singapur
Día 3. Gardens by the Bay, Avatar Experience y pequeño imprevisto en Singapur
Nuestro segundo día en Singapur lo empezamos con muchas ganas (y entradas en mano) para visitar uno de los lugares más espectaculares de la ciudad: Gardens by the Bay. Llegamos temprano en metro, que como siempre funciona de maravilla, y desayunamos allí mismo, rodeados de futurismo y vegetación.
Eso sí, no todo fue perfecto: Lucía se puso malita de la tripa, algo casi inevitable en cualquier viaje por Asia, donde entre el cambio de alimentación, el calor y el ritmo, es fácil que aparezca una pequeña gastroenteritis o un resfriado. Consejo viajero: siempre es buena idea llevar en la mochila pastillas básicas para el estómago y sales de rehidratación, por si acaso.
A pesar de no estar al 100%, no quisimos perdernos el Cloud Forest, uno de los grandes reclamos del parque. En nuestro caso, tuvimos la suerte de verlo decorado con la “Avatar Experience”, y es simplemente alucinante. Cascadas, niebla, plantas exóticas y todo un ambiente que te hace sentir dentro de Pandora. Un imprescindible en Singapur, sin duda.
Después tocó buscar farmacia, lo que no fue tan sencillo… Estábamos alojados en el barrio chino, donde abundan las tiendas de medicina tradicional, pero esta vez no queríamos experimentar con hierbas ni remedios misteriosos (¡mejor no arriesgar!). Finalmente encontramos una farmacia más “occidental” y regresamos al hotel para que Lucía pudiera descansar y recuperarse.
Mientras tanto, Juanlu se lanzó a la aventura, explorando el bullicioso barrio chino y buscando algo rico que comer por la zona. Así, entre mercados, farolillos y puestos de comida, el día siguió su curso, combinando aventura, imprevistos y el ritmo imprevisible de viajar por Asia. Porque al final, esos pequeños contratiempos también forman parte de la experiencia.
Día 4. Cultura, color y naturaleza: Chinatown, Little India y Gardens by the Bay
¡Cuarto día en Singapur y, por fin, a tope para seguir explorando! Una vez superados los problemillas de salud, nos lanzamos a la calle con ganas de aprovechar el día, aunque el calor sigue siendo implacable, así que ya sabes: agua, gorra, protector solar y, si puedes, planifica las visitas a los sitios interiores o con sombra en las horas más duras.
Empezamos la ruta en el Buddha Tooth Relic Temple, el famoso Templo de la Reliquia del Diente de Buda, en pleno corazón del barrio chino. Es un templo budista impresionante, de arquitectura tradicional y con muchísimos detalles. No solo es un sitio de culto, también se puede pasear por su museo y subir a la terraza donde hay un pequeño jardín y una estupa dorada que alberga, según la creencia, la reliquia del diente de Buda.
Después nos adentramos en el Little India, otro de esos rincones imprescindibles de la ciudad. Allí visitamos varios templos hindúes, llenos de vida, color y una decoración que te deja con la boca abierta. Las ofrendas de flores, frutas y velas crean un ambiente muy especial, y es fácil perderse entre los olores a incienso y especias. Además, los mercadillos y tiendecitas de la zona son perfectos para comprar souvenirs, telas o simplemente curiosear.
Por la tarde, tras hablar con la oficina de Gardens by the Bay (dato importante: las entradas son solo válidas para un día, ¡así que revisad bien la fecha antes de ir!), nos pusieron un sello y pudimos visitar el resto de lo que teníamos contratado. Primero, el Flower Dome, donde coincidimos con la temporada de tulipanes y estaba precioso, como un pequeño jardín europeo en medio de Asia.
Luego subimos al OCBC Skywalk, la pasarela entre los famosos árboles futuristas, donde pudimos disfrutar del atardecer con unas vistas espectaculares de la ciudad.
Y como no hay mal que por bien no venga, nos permitieron también entrar al Cloud Forest de noche, ¡y qué maravilla! La iluminación lo transforma completamente, convirtiendo el lugar en algo mágico y surrealista.
Para despedir el parque, nos quedamos a ver el espectáculo de luces y música en los Supertree Grove, y podemos decir que se ha convertido, sin duda, en uno de nuestros imprescindibles de Singapur.
Cerramos el día cenando en el Lau Pa Sat, un food court tradicional con muchísima variedad de comida local e internacional, perfecto para recuperar fuerzas después de un día tan completo.
Día 5: Vuelta a España
Último día en Singapur: como todo buen viaje, también el nuestro llegó a su fin. Con la maleta lista y esa mezcla de tristeza y satisfacción que siempre dejan los buenos destinos, pedimos un Grab desde la app para ir al aeropuerto. Es, sin duda, la forma más cómoda y eficiente de moverse por Singapur, incluso para la despedida.
Con mucha pena dejamos atrás esta ciudad que nos ha sorprendido a cada paso: sus templos, sus jardines futuristas, su mezcla de culturas y, cómo no, su calor tropical que, aunque agota, también forma parte del encanto.
Conclusión
Singapur nos ha dejado claro que es mucho más que rascacielos y centros comerciales. Esta pequeña ciudad-estado sorprende por su mezcla de culturas, su limpieza, su eficiencia y su increíble contraste entre lo moderno y lo tradicional.
Lo más importante que ver y hacer en Singapur:
✅ Gardens by the Bay: Sus famosos Supertree Grove, el Cloud Forest (aún más espectacular de noche) y el Flower Dome, imprescindibles para entender la fusión de naturaleza y tecnología en la ciudad.
✅ Marina Bay Sands y alrededores: Pasear por el puente del ADN, disfrutar de las vistas y ver el espectáculo de luces en la bahía.
✅ Chinatown y el Buddha Tooth Relic Temple: Para conocer la cultura china y visitar uno de los templos budistas más importantes.
✅ Little India: Templos coloridos, mercados y un ambiente vibrante que transporta a otro mundo.
✅ Fort Canning Park: Un oasis verde en pleno centro, ideal para escapar del calor (aunque ojo con los mosquitos).
✅ Merlion Park: La icónica estatua y un buen lugar para ver los espectáculos nocturnos.
✅ Lau Pa Sat y los hawker centres: Para probar la gastronomía local de forma auténtica y económica.
Consejo viajero: el calor y la humedad son constantes, así que planifica bien, lleva agua, protector solar y aprovecha el excelente transporte público para moverte sin complicaciones.
En resumen, Singapur es un destino fácil, seguro y sorprendente, perfecto para una primera toma de contacto con Asia… y lo difícil es no querer volver.
Presupuesto de viaje para Kuala Lumpur, Islas Perhentian y Singapur
Singapur ▸ París ▸ Málaga
¡Muchas gracias por leernos!

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