Kuala Lumpur e Islas Perhentian, Malasia

Kuala Lumpur + Islas Perhentian en 15 días: ruta espectacular

Antes de comenzar con nuestro itinerario, hemos creado una serie de respuestas a las típicas preguntas que os estaréis planteando para organizar vuestro viaje a Malasia:


Si tienes pasaporte español y estás planeando un viaje a Malasia por turismo, estás de suerte: NO necesitas visado para estancias de hasta 90 días. Este beneficio forma parte de un acuerdo bilateral entre España y Malasia, lo que facilita considerablemente la entrada al país para los viajeros españoles.

Requisitos para la entrada sin visado:

Pasaporte válido: Asegúrate de que tu pasaporte tenga al menos 6 meses de validez desde la fecha prevista de entrada en Malasia. Las autoridades son estrictas con este punto y podrían denegarte el ingreso si no lo cumples.

Malaysia Digital Arrival Card (MDAC): Desde 2024, todos los viajeros deben completar este formulario digital dentro de los 3 días previos a su llegada. Es obligatorio, incluso si no necesitas visado.

Se completa en línea, en la página oficial del gobierno de inmigración malasio:

https://imigresen-online.imi.gov.my/mdac/main

Sello de entrada: A tu llegada, asegúrate de que el oficial de inmigración selle tu pasaporte. Esto es fundamental, especialmente si vas a viajar dentro del país, por ejemplo al estado de Sabah, donde pueden requerirte pruebas de entrada legal.

Billete de salida: Aunque no siempre se solicita, se recomienda tener una reserva de salida del país, ya que podría ser requerida por las autoridades migratorias o la aerolínea.

Nosotros siempre recomendamos viajar fuera de España con un seguro de viaje con una buena cobertura. Hay muchas compañías podéis elegir la que mejor os parezca pero que tenga amplias coberturas en cuanto a capital de salud y cancelación que incluya los vuelos.

Sí, a no ser que vayas con un viaje organizado, necesitarás saber inglés para poder comunicarte. Otra opción es coger una tarifa de internet y usar un traductor en el móvil.

Malasia tiene un clima ecuatorial: caluroso, húmedo y con lluvias frecuentes durante todo el año. Por eso, elegir bien la ropa puede marcar la diferencia entre un viaje cómodo o uno incómodo. Aquí te explico qué llevar según tu destino principal:

En la ciudad: Kuala Lumpur

La capital de Malasia es una metrópolis moderna con un clima tropical. Aquí, caminarás entre rascacielos, centros comerciales con aire acondicionado, mezquitas y templos tradicionales. Ten en cuenta:

Ropa recomendada:

Ropa ligera y transpirable: camisetas de algodón, camisas de lino, pantalones frescos o faldas largas.

Zapatos cómodos y cerrados: ideal para caminar por la ciudad, aunque las sandalias también son útiles en momentos más relajados.

Prenda de manga larga ligera: útil para entrar en espacios con aire acondicionado fuerte y para protegerte del sol.

Impermeable o paraguas pequeño: las lluvias pueden sorprenderte en cualquier momento.

Respeto cultural:

Para visitar mezquitas o templos, lleva ropa que cubra hombros y rodillas. Las mujeres pueden necesitar un pañuelo para cubrirse la cabeza.

En zonas turísticas puedes vestir con libertad, pero evita ropa muy escotada en contextos culturales o religiosos.

En la playa: Islas Perhentian

Las islas Perhentian son un paraíso tropical con playas de arena blanca, selva y arrecifes de coral. El ambiente es informal, relajado y completamente playero.

Ropa recomendada:

Bañador o bikini: es lo habitual y está bien visto en las playas y resorts.

Ropa de playa ligera: pareos, camisetas sin mangas, pantalones cortos.

Chanclas o sandalias resistentes: para moverte por la arena y senderos cortos entre playas.

Gorra o sombrero + gafas de sol: protección esencial contra el sol intenso.

Camisa UV o lycra de manga larga: muy útil si vas a hacer esnórquel o buceo, para protegerte del sol y las medusas.

Repelente de mosquitos y pantalón largo liviano para las noches. Y mucha protección solar del 50.

Lleva una mochila pequeña o bolsa impermeable para excursiones y traslados en barco.

Lo más práctico para un viajero español es llevar algunos euros en efectivo y cambiarlos directamente en Malasia, donde las casas de cambio suelen ofrecer mejores tasas que en España. Encontrarás oficinas de cambio fácilmente en aeropuertos, centros comerciales y zonas turísticas.

Además, es muy recomendable llevar una tarjeta viajera sin comisiones, que te permite pagar directamente en ringgit y hacer retiradas en cajeros sin comisiones (dependiendo de la tarjeta). Estas tarjetas ofrecen mejores tipos de cambio que los bancos tradicionales y puedes gestionarlas desde el móvil en todo momento.

Llevar una combinación de efectivo y tarjeta te da flexibilidad y seguridad durante tu viaje.

En Kuala Lumpur, Malasia, encontrarás diversas casas de cambio que ofrecen tasas competitivas para convertir euros a ringgit malayo (MYR).

Consejos útiles

Evita cambiar dinero en el aeropuerto, ya que las tasas suelen ser menos favorables.

Compara tasas entre diferentes casas de cambio antes de realizar la transacción.

Lleva tu pasaporte, ya que algunas casas de cambio pueden requerirlo para realizar la operación.

Kuala Lumpur

La mejor zona para alojarse en Kuala Lumpur es, sin duda, KLCC (Kuala Lumpur City Centre). Es el corazón moderno de la ciudad, rodeado de rascacielos, centros comerciales, restaurantes internacionales, parques y con acceso fácil al transporte público.

Una opción absolutamente recomendada es el Hotel Traders, donde nos alojamos durante nuestro viaje. Además de su excelente ubicación frente al Parque KLCC, lo más impresionante es su vista directa a las Torres Petronas, especialmente desde las habitaciones “Twin Towers View” y su famoso SkyBar con piscina panorámica.

El hotel ofrece una combinación perfecta de confort, ubicación y vistas espectaculares, ideal tanto para turismo como para escapadas románticas. Desde allí, puedes ir caminando al centro comercial Suria KLCC, al metro y a muchos de los principales atractivos de la ciudad.

Islas Perhentian

Si buscas unas vacaciones de playa relajadas en Malasia, Perhentian Besar, la “isla grande”, es la mejor elección. Es más tranquila y familiar que su vecina Kecil, con playas de arena blanca, aguas cristalinas y alojamientos rodeados de naturaleza.

En Perhentian Besar encontrarás sobre todo pequeños resorts y bungalows frente al mar, perfectos para desconectar. La mayoría están a pasos de la playa y ofrecen acceso directo al snorkel o kayak. Aunque no hay hoteles de lujo como en otras zonas de Asia, sí hay opciones muy cómodas, limpias y con encanto.

Algunas de las zonas más recomendadas son Tuna Bay, Coral View y Abdul’s Chalet, donde puedes dormir escuchando el sonido del mar. 

Nosotros nos alojamos en Abdul Chalet y es importante reservar con antelación por email, especialmente en temporada alta (entre marzo y octubre), ya que el número de alojamientos es limitado y no hay muchas opciones.

En resumen, si quieres vivir el paraíso sin masificaciones, Perhentian Besar es una apuesta segura para alojarte entre selva, mar y tranquilidad.

Kuala Lumpur
Cena callejera en Jalan Alor (Kuala Lumpur)

Si estás en Kuala Lumpur, no te puedes perder Jalan Alor, la calle más famosa de la ciudad para disfrutar de la comida callejera local. Al caer la tarde, esta calle se transforma en un bullicioso paraíso gastronómico, lleno de luces, aromas y puestos de comida.

Encontrarás desde clásicos malasios como satay, noodles, laksa o marisco fresco, hasta platos tailandeses, chinos o vietnamitas. Es ideal para probar muchas cosas a buen precio y vivir el ambiente auténtico de la ciudad.

No hace falta reservar: solo pasea, elige un sitio con buena pinta (¡y mucha gente local!) y disfruta de una cena inolvidable al aire libre.

Food court en KLCC: variedad y sabor en pleno centro

Una excelente opción para comer bien y a buen precio en el corazón de Kuala Lumpur es el food court del centro comercial Suria KLCC, justo debajo de las famosas Torres Petronas.

Ubicado en la planta baja (Level LG), este espacio ofrece una gran variedad de puestos con comida malasia, india, china, japonesa, occidental y más, todo en un ambiente cómodo, limpio y con aire acondicionado. 

Islas Perhentian

Si visitas Perhentian Besar, no puedes dejar de comer en el restaurante de Tuna Bay Island Resort. Es uno de los mejores de la isla por su ubicación privilegiada frente al mar, su ambiente relajado y su excelente relación calidad-precio.

Ofrece una carta variada con platos locales e internacionales, pero lo que realmente destaca es su pescado fresco a la parrilla, que puedes elegir directamente del mostrador cada noche. Nosotros probamos la barbacoa de barracuda y fue todo un acierto. También tienen opciones vegetarianas, curries malasios y zumos naturales perfectos para el calor.

También os recomendamos coger el hotel con desayuno. En nuestro caso, en el Abdul chalet, teníamos varias opciones todas las mañanas y los zumos estaban riquísimos!

El Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur (KLIA) se encuentra a unos 55 km del centro de la ciudad, y hay varias formas de llegar cómodamente:

KLIA Ekspres: tren rápido y cómodo que conecta el aeropuerto con la estación central (KL Sentral) en unos 30 minutos.

Taxi oficial o coche privado: disponibles en la terminal, aunque algo más caros.

Grab: la opción que elegimos nosotros, y que recomendamos totalmente. Grab es la app de transporte más popular en el sudeste asiático y ofrece precios cerrados, cómodos y más económicos que los taxis tradicionales.

Solo necesitas tener conexión a internet, pedir el coche desde la app y en pocos minutos te recogen justo en la salida del aeropuerto. Llegamos sin complicaciones directamente a nuestro hotel en el centro.




Día 1. Vuelo y llegada a Kuala Lumpur

Después de 33 horas de viaje, con escalas en Ámsterdam y Singapur, aterrizamos por fin en el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur (KLIA). El cansancio era real, pero también la emoción de haber llegado finalmente a Malasia. Salimos al calor húmedo que ya nos anticipaba la aventura tropical.

Aprovechamos la larga escala en Ámsterdam para pasear por sus canales sin pagar ninguna barca, y comimos en un restaurante con vistas al propio canal. Nos pilló, además, justo el día del Koningsdag (el Día del Rey), la gran fiesta nacional neerlandesa.

Para no complicarnos más después del largo viaje, optamos por la opción más cómoda: pedimos un coche por Grab, la app de transporte más usada en el sudeste asiático. En menos de 10 minutos estábamos subidos en el coche, rumbo al hotel, un trayecto de unos 45 minutos en total y 15€ de precio.

Y entonces llegó el momento mágico: al abrir la puerta de nuestra habitación en el Hotel Traders, allí estaban, frente a nosotros, brillando bajo el cielo de Kuala Lumpur… Las Torres Petronas. Verlas desde la ventana fue el mejor regalo tras tantas horas de viaje: el cansancio desapareció por un instante, reemplazado por esa emoción única de saber que la aventura acababa de empezar.

Las Petronas desde la habitación
Las Petronas desde la habitación
Día 2. Un día en Kuala Lumpur: entre rascacielos, templos y sabores callejeros

Nuestro primer día en Kuala Lumpur comenzó temprano con una caminata por el Parque KLCC, un oasis verde en pleno corazón de la ciudad. Desde aquí, disfrutamos de las impresionantes vistas de las Torres Petronas, que se alzan majestuosas sobre la ciudad. Aunque no subimos, verlas desde abajo ya es una experiencia increíble: reflejando el sol, envueltas en palmeras y rodeadas de modernos edificios.

Paseando por el Parque KLCC
Paseando por el Parque KLCC
Posando ante las Petronas
Posando ante las Petronas
Las Torres Petronas desde el parque
Las Torres Petronas desde el parque

Después, nos dirigimos a la zona de Bukit Bintang, una de las más animadas y coloridas de la ciudad. Nos encantó perdernos entre sus callejuelas decoradas con murales pintados en los edificios, llenos de arte urbano y detalles sorprendentes. Mientras paseábamos, nos topamos con un pequeño puesto callejero donde comimos unos longan frescos, una fruta tropical deliciosa que nos encanta.

Calles de Bukit Bintang
Calles de Bukit Bintang
Mural de la rana
Mural de la rana
Bukit Bintang a pie
Bukit Bintang a pie
Murales por toda la zona
Murales por toda la zona

Para comer nos metimos en un local de dim sum: cestas de bambú recién salidas del vapor con xiao long bao, empanadillas y rollitos. Un clásico que en Kuala Lumpur se come en cualquier esquina y por muy poco dinero.

Dim sum recién hecho
Dim sum recién hecho

Por la tarde, pedimos un Grab (la app de transporte local) y subimos hasta el Templo Thean Hou, uno de los templos chinos más bonitos de la ciudad. La entrada es gratuita y el lugar es precioso, lleno de detalles, farolillos rojos y esculturas. Allí vimos el atardecer mientras encendían las primeras lucecitas del templo, creando una atmósfera mágica.

En los miradores del templo
En los miradores del templo
Tejados al atardecer
Tejados al atardecer
Buda sonriente con ofrendas
Buda sonriente con ofrendas
Farolillos al anochecer
Farolillos al anochecer
Fachada del templo Thean Hou
Fachada del templo Thean Hou

Y para cerrar el día, nos fuimos directos a Jalan Alor, la calle más famosa de la ciudad para cenar. Llena de vida, olores y colores, con decenas de puestos callejeros sirviendo desde satay hasta noodles, mariscos o frutas exóticas. Nada mejor que sentarse en una mesa en plena calle, pedir varios platos para compartir y dejarse llevar por los sabores de Kuala Lumpur.

Jalan Alor de noche
Jalan Alor de noche
Puestos de comida callejera
Puestos de comida callejera

Pedimos tres platos para compartir en una de las mesas de la calle: pollo agridulce, calamares salteados servidos sobre hoja de plátano y una carne con verduras bien especiada.

Pollo agridulce
Pollo agridulce
Calamares salteados
Calamares salteados
Carne con verduras
Carne con verduras
Día 3. Segundo día en Kuala Lumpur: templos, tormentas y atardeceres desde las alturas

Hoy comenzamos el día con energía y ganas de aventura. Desde nuestro hotel en el centro pedimos un Grab hasta las Batu Caves, uno de los templos más impresionantes de Malasia. El trayecto duró apenas 20 minutos y nos costó unos 6 euros: cómodo y económico.

Las Petronas de día
Las Petronas de día
Amanece frente a las Petronas
Amanece frente a las Petronas

Las Batu Caves son consideradas el templo hindú más grande fuera de la India, y lo primero que impacta es la enorme estatua dorada del dios Murugan, que da la bienvenida a los visitantes. Subimos las famosas escaleras de colores, con sus 272 peldaños, rodeados de monos curiosos y bajo un sol bastante intenso. Las vistas desde arriba y el ambiente del lugar merecen cada gota de sudor.

La estatua de Murugan
La estatua de Murugan
Los 272 escalones
Los 272 escalones
En las Batu Caves
En las Batu Caves
Monos por las escaleras
Monos por las escaleras
Dentro de la cueva
Dentro de la cueva
Velas de ofrenda
Velas de ofrenda

Además, pudimos capturar unas imágenes espectaculares con nuestro dron, que muestran la escala y belleza del templo desde el aire.

Grabando a un mono
Grabando a un mono
Vistas desde arriba
Vistas desde arriba

De regreso al hotel, aprovechamos para descansar y comer algo ligero mientras veíamos, desde la ventana de la habitación, una tormenta tropical cayendo sobre las Torres Petronas. Ver la ciudad envuelta en lluvia, con rayos a lo lejos, fue casi tan espectacular como el propio templo por la mañana.

Por la tarde, cambiamos de escenario y nos fuimos a uno de los rooftops más originales de la ciudad: Heli Lounge Bar, un antiguo helipuerto convertido en bar. Allí, con un cóctel en la mano, vimos cómo el sol se escondía tras los rascacielos de Kuala Lumpur, tiñendo el cielo de naranja y violeta. Una experiencia inolvidable.

Cócteles en el Heli Lounge Bar
Cócteles en el Heli Lounge Bar
Skyline desde el helipuerto
Skyline desde el helipuerto
Atardecer tras la KL Tower
Atardecer tras la KL Tower
La KL Tower iluminada
La KL Tower iluminada

Para cenar, fuimos al centro comercial Pavilion, en Bukit Bintang. Tiene un food court con muchísimas opciones, elegimos un restaurante japonés donde cenamos los dos por solo 8 €. Calidad, precio y ambiente, todo perfecto.

Katsu curry en el Pavilion
Katsu curry en el Pavilion
Arroz con huevo y solomillo
Arroz con huevo y solomillo

Y para terminar el día, fuimos al espectáculo de luces y música del lago en el KLCC Park, que empieza cada noche a las 21:00 y 22:00 h. Un cierre mágico frente a las Torres Petronas, iluminadas y reflejadas en el agua, que puso el broche final a otro día completo y maravilloso en Kuala Lumpur.

Espectáculo de agua del KLCC
Espectáculo de agua del KLCC
Fuentes de colores en el lago
Fuentes de colores en el lago

Frente a las fuentes
Frente a las fuentes
Las Petronas de noche
Las Petronas de noche

Día 4. Tercer día en Kuala Lumpur: cultura, contrastes y rincones fotogénicos

Nuestro tercer día en Kuala Lumpur comenzó con un paseo tranquilo por la parte trasera de las Torres Petronas, una zona menos transitada pero ideal para los amantes de la fotografía. Allí encontramos una fuente y varios puntos muy fotogénicos para hacernos fotos con las torres de fondo, sin tanta gente como en la entrada principal.

Mirando hacia arriba
Mirando hacia arriba
Detrás de las Petronas
Detrás de las Petronas

Después, pusimos rumbo a la impresionante Mezquita Nacional (Masjid Negara), una de las más importantes del país. El edificio es enorme y su arquitectura moderna y elegante. Dan una túnica en la entrada para poder entrar. El siguiente sitio a visitar era la Plaza Merdeka y la mezquita Sultan Abdul Samad Jamek, pero estaban cerradas por un evento especial.

El Sultan Abdul Samad
El Sultan Abdul Samad
Donde se juntan los ríos
Donde se juntan los ríos
Paseo junto al río
Paseo junto al río
La Mezquita Nacional
La Mezquita Nacional
Con la túnica morada
Con la túnica morada
Bajo la sala de oración
Bajo la sala de oración

Con el sol pegando fuerte y el calor apretando, entramos en uno de los clásicos de Asia: un 7-Eleven. Allí probamos dos bebidas fresquitas (siempre hay sabores curiosos, y ojo con el Red Bull: en Asia es sin gas, más dulce y en botellín pequeño), lo justo para refrescarnos y seguir explorando.

Bebida fría frente a la Plaza Merdeka
Bebida fría frente a la Plaza Merdeka

Del barrio musulmán nos dirigimos al animado Chinatown, donde recorrimos la bulliciosa calle Jalan Petaling, llena de puestos de ropa, souvenirs, bolsos y comida. Aprovechamos para hacer algunas compras y luego nos refugiamos del calor en el Central Market, un mercado cubierto de artesanía y productos típicos, donde además nos dimos un merecido masaje en los pies. En el camino también visitamos un pequeño templo chino, lleno de incienso y color.

León guardián del templo
León guardián del templo
Detalles de cerámica
Detalles de cerámica
Velas de loto encendidas
Velas de loto encendidas
Dentro de Jalan Petaling
Dentro de Jalan Petaling
Entrada a Petaling Street
Entrada a Petaling Street
Junto al Central Market
Junto al Central Market

Y ya que estábamos, caímos también en la pedicura de peces: un rato con los pies dentro del agua mientras decenas de pececillos hacen su trabajo. Cosquillas garantizadas.

Pedicura de peces
Pedicura de peces
Cosquillas garantizadas
Cosquillas garantizadas

Para comer paramos en un restaurante del centro y nos salimos de la comida callejera: una pasta con setas, unos noodles salteados con huevo poché y un coulant de chocolate de postre.

Pasta con setas
Pasta con setas
Noodles con huevo poché
Noodles con huevo poché
Coulant de chocolate
Coulant de chocolate

Ya por la tarde de vuelta al hotel, decidimos cenar cerca, en el centro comercial Suria KLCC, justo al lado. Una opción fácil, cómoda y fresquita para terminar otro día lleno de contrastes, cultura y rincones únicos en esta vibrante ciudad.

Las torres iluminadas
Las torres iluminadas
El lago del KLCC de noche
El lago del KLCC de noche
Frente a las fuentes
Frente a las fuentes
 Día 5: Rumbo al paraíso – de Kuala Lumpur a las Perhentian

Hoy fue día de traslados, dejando atrás el ritmo vibrante de Kuala Lumpur para dirigirnos hacia nuestro próximo destino: las paradisíacas islas Perhentian.

Salimos temprano del hotel rumbo al Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, donde tomamos un vuelo hacia Kota Bharu, en la costa noreste del país. Desde allí, un taxi nos llevó hasta el puerto de Kuala Besut, punto de salida hacia las islas.

Tuvimos que esperar un poco más de lo previsto —el barco salió con una hora de retraso—, pero finalmente embarcamos rumbo a Perhentian Besar. El trayecto en lancha rápida duró unos 45 minutos, con el mar en calma y la emoción de llegar a un lugar que prometía tranquilidad y naturaleza.

Al desembarcar en la isla, una lluvia tropical nos dio la bienvenida, pero lejos de molestarnos, le dio un aire exótico al paisaje. Hicimos el check-in en Abdul Chalet, un alojamiento con todas las comodidades pero sencillo y encantador a pie de playa, rodeado de vegetación y con vistas al mar.

Llegada con lluvia
Llegada con lluvia
Los tejados del chalet
Los tejados del chalet
La playa al atardecer
La playa al atardecer

Esa noche, nos dejamos llevar por el ambiente tranquilo de la isla y salimos a cenar por la zona, probando algo local mientras escuchábamos el sonido de las olas. Un día largo, pero que nos acercó a ese lado más salvaje y relajado de Malasia que tanto esperábamos vivir.

Día 6: Playas de postal y snorkel en el paraíso

Hoy amanecimos en el paraíso. Tras un desayuno incluido en el hotel —con vistas al mar y la brisa tropical de fondo— nos pusimos el bañador, bien de protector solar y listos para explorar algunas de las mejores playas de Perhentian Besar.

El menú del desayuno
El menú del desayuno
Huevos y tostadas
Huevos y tostadas
Zumo y té con leche
Zumo y té con leche

Caminando por la orilla llegamos a nuestra primera parada, Teluk KK, una playa tranquila y de arena blanca, seguida de la espectacular Coral Beach. Ambas nos regalaron paisajes de agua turquesa cristalina y un fondo marino lleno de vida, con corales, peces de colores y aguas perfectas para el snorkel. Si venís, no olvidéis vuestro equipo, porque bucear aquí es una experiencia que no se olvida.

Agua turquesa en la orilla
Agua turquesa en la orilla
Playa vacía por la mañana
Playa vacía por la mañana
Cala escondida
Cala escondida
Panorámica de la cala
Panorámica de la cala

Seguimos la costa saltando de cala en cala, entre rocas de granito enormes, hasta Seberang Genting, en la punta de la isla que mira a Perhentian Kecil. Allí hay un panel del parque marino con el mapa de todo el archipiélago y sus puntos de buceo, que viene bien para hacerse una idea de lo cerca que está todo.

Sobre las rocas de la orilla
Sobre las rocas de la orilla
De cala en cala
De cala en cala

También aprovechamos para grabar algunas tomas con el dron, que han quedado increíbles y podéis ver en nuestro vídeo de YouTube. Las vistas desde el aire son simplemente mágicas.

En Coral Beach
En Coral Beach
Sobre las rocas de la playa
Sobre las rocas de la playa

Al caer la tarde hicimos una parada en el encantador Nia Cafe, donde nos tomamos un batido enorme y un delicioso roti, una especie de crep típico del sudeste asiático que nos encanta.

Zumo de sandía en la playa
Zumo de sandía en la playa
Roti con chocolate
Roti con chocolate

Cerramos el día viendo un atardecer precioso desde uno de los muelles, con los colores del cielo reflejándose en el agua tranquila. Un momento perfecto para respirar, desconectar y disfrutar del ritmo pausado de la isla.

En la roca de la playa
En la roca de la playa
El mar al caer la tarde
El mar al caer la tarde

Para cenar nos quedamos en la barbacoa de la playa, que abre de 18:30 a 21:45. El pescado va al peso o por pieza: barracuda por 37 ringgit, calamar por 40 y gambas por 45, con arroz, ensalada y bebida incluidos. Nos decidimos por el pescado a la brasa.

El menú de la barbacoa
El menú de la barbacoa
Barracuda a la brasa
Barracuda a la brasa

El día se cobró su peaje: durante la caminata algo le picó a Lucía en el pie —una termita, según nos dijeron— y por la noche lo tenía hinchado y dolorido. Ojo con los bichos, que aquí son diminutos y no perdonan.

Día 7: Turtle Beach y excursión de snorkel entre islas

Hoy comenzamos el día con espíritu aventurero. A media mañana fuimos al muelle y contratamos a un barquero local para que nos llevase a Turtle Beach, una playa virgen del norte de la isla a la que no se puede llegar caminando. Pasamos allí un par de horas, completamente relajados, rodeados de naturaleza y con el sonido del mar como única compañía. Un rincón escondido realmente especial.

Camino a Turtle Beach
Camino a Turtle Beach
Turtle Beach, sin nadie
Turtle Beach, sin nadie
Sobre una roca en el agua
Sobre una roca en el agua
Arena blanca y selva
Arena blanca y selva
Agua transparente
Agua transparente

El agua estaba tan transparente que se veía el fondo desde la orilla, y en toda la mañana no coincidimos con más gente que la que iba dejando y recogiendo alguna barca.

Un baño en aguas turquesa
Un baño en aguas turquesa
En Turtle Beach
En Turtle Beach

Turtle Beach desde la orilla
Turtle Beach desde la orilla

Por la tarde volvimos al muelle a por lo gordo: una excursión en barca de unas tres horas por 100 ringgit (unos 20 €), compartida con un pequeño grupo de unas 10 personas. El tour nos llevó a Rawa, Serenggeh y un faro marino rodeado de corales. Los fondos marinos eran espectaculares, y uno de los momentos más especiales fue cuando nos acercamos a un punto donde nadan tiburones bebé. Verlos en su hábitat fue una experiencia única. Sin duda, una excursión que merece la pena.

Los precios de las excursiones
Los precios de las excursiones

Volvimos con el tiempo justo de ver el atardecer desde la playa del hotel, y cenamos en un restaurante de la isla de esos de farolillos rojos y mesas corridas: cerveza bien fría, arroz con curry y unos noodles salteados.

Noodles salteados
Noodles salteados
Cena junto a la playa
Cena junto a la playa

Día 8: De la selva a Teluk Pauh y última noche en Perhentian Kecil

Nuestro último día en la isla empezó a pie: nos calzamos solo con chanclas de playa y nos lanzamos a caminar por el sendero de la selva que lleva hacia el norte de la isla. El camino, lleno de cantos de pájaros y algún que otro bichito curioso, fue toda una experiencia.

El sendero de la selva
El sendero de la selva

El sendero sale a una playa de postal, con las palmeras inclinadas casi tocando el agua y un columpio de madera bajo un techo de paja mirando al mar. Nos quedamos allí un buen rato, haciendo el tonto con la cámara.

La palmera inclinada de la playa
La palmera inclinada de la playa
Tumbado en la palmera
Tumbado en la palmera
Junto a la palmera
Junto a la palmera

Habíamos llegado a Teluk Pauh, otra playa increíble donde nos metimos a hacer snorkel entre corales y peces tropicales de todos los colores. Nos encantó el ambiente tranquilo y el agua transparente, con las tumbonas a la sombra y el muelle largo asomando al otro lado de la punta.

Columpio con vistas
Columpio con vistas
Tumbonas en Teluk Pauh
Tumbonas en Teluk Pauh

Peces entre los corales
Peces entre los corales
Corales y anémonas
Corales y anémonas

Para comer, un restaurante sencillo y barato a pie de playa, donde probamos unos zumos naturales riquísimos y platos locales con mucho sabor.

Comida frente al mar
Comida frente al mar
El muelle desde el mirador
El muelle desde el mirador

Al volver tocaba hacer la maleta, pero aún nos quedaba una última aventura. Por la tarde, con algo de viento, contratamos una barca por 50 ringgit para ir a visitar el mítico Shark Point. Y aquí sí que fue impresionante: nadamos junto a tiburones de entre 1 y 2 metros, completamente en libertad. Fue un momento de adrenalina pura… ¡ALUCINANTE!

Para despedirnos de las Perhentian cogimos una barca rumbo a la isla vecina, Perhentian Kecil. Allí fuimos a Coral Bay a ver el atardecer, sentados en la arena con unas bebidas fresquitas y sin ninguna prisa.

Atardecer en Coral Bay
Atardecer en Coral Bay

Después cruzamos la isla a pie por una selva más tranquila hasta Long Beach, donde cenamos en la playa. Con la luna llena saliendo por el mar y las antorchas encendidas en la arena, la playa se fue llenando de gente hasta que arrancó el espectáculo de fuego: música, mesas de los chiringuitos puestas directamente sobre la arena y una despedida difícil de mejorar.

Antorchas en Long Beach
Antorchas en Long Beach
Luna llena sobre el mar
Luna llena sobre el mar

Espectáculo de fuego en la playa
Espectáculo de fuego en la playa

La vuelta fue toda una aventura: barca nocturna entre islas, con el mar oscuro y el cielo estrellado. Puede que diera un poco de respeto, pero mereció muchísimo la pena cerrar así nuestra última noche entre dos islas que parecen sacadas de un sueño.

Después de unos días de contrastes entre rascacielos futuristas, templos centenarios y playas tropicales de ensueño, Malasia nos dejó el recuerdo de un viaje tan vibrante como relajado. Kuala Lumpur nos conquistó con su mezcla de culturas, su energía urbana y su deliciosa comida callejera; mientras que las islas Perhentian fueron ese respiro de calma en plena naturaleza, donde el tiempo parece detenerse entre peces de colores y puestas de sol frente al mar.

Pero la aventura no terminó ahí. Con la mochila aún salpicada de sal y arena, pusimos rumbo al siguiente destino de nuestro viaje por el sudeste asiático: Singapur, una ciudad-estado futurista, verde e inesperadamente acogedora. ¿Nos acompañas a descubrirla?

Presupuesto para 2 personas con una duración de 15 días para Kuala Lumpur, Islas Perhentian y Singapur
Vuelos
Transavia - KLM - Air France
1427€
Málaga ▸ Ámsterdam ▸ Singapur
Singapur ▸ París ▸ Málaga
Flyscoot
256€
Singapur ▸ Kuala Lumpur
Malaysia Airlines
52€
Kuala Lumpur ▸ Kota Bharu
Malindo Air - Firefly Airlines
221€
Kota Baru ▸ Kuala Lumpur ▸ Singapur
Hoteles
Hotel Traders
466€
4 noches | Alojamiento y desayuno
Abdul Chalet
247€
4 noches | Alojamiento y desayuno + Tasas
Hotel Mi (NO RECOMENDADO)
518€
5 noches | Alojamiento y desayuno
Seguro de viaje
IATI
148€
Estándar + anulación
Transportes
Taxis, Metro y Barcos
150€
Visitas
Gardens by the Bay
110€
Flower Dome, Cloud Forest y OCBC Skyway
Varios
Tarjeta SIM
15€
Efectivo
550€
Comidas, recuerdos, regalos y extras
Total
Presupuesto Total
4160€
Para 2 personas con una duración de 15 días

¿Te ha gustado este viaje? En nuestro canal de YouTube tienes el vídeo completo, y en Instagram compartimos el día a día.

¡Muchas gracias por leernos!