Si te preguntas qué ver en Gibraltar, nosotros hemos estado en dos ocasiones bastante distintas entre sí, y cada una nos dejó una cara diferente del Peñón: una subida hasta la Reserva Natural al atardecer, con los famosos monos como protagonistas, y años después una parada tranquila en el extremo sur, en Europa Point. Además, hemos reunido otros lugares de interés y consejos prácticos para que organices tu propia visita.
Estuvimos en Gibraltar en abril de 2011 y volvimos en marzo de 2012.
Subida al Peñón y los monos de Gibraltar
En nuestra primera visita paramos antes de nada al pie del Peñón, que desde abajo impresiona con toda esa pared de roca caliza, y luego subimos en coche hasta la parte alta, ya con la tarde cayendo. Subimos con nuestro coche, un BMW rojo de alquiler que elegimos expresamente para disfrutarlo en esta escapada, que también se llevó lo suyo en fotos ese día. Nada más llegar a uno de los miradores nos encontramos con los monos de Gibraltar (macacos de Berbería) campando a sus anchas por las barandillas y muros encalados de la zona, así que las primeras fotos ya las hicimos con ellos de testigos al fondo.


Los monos iban a lo suyo: alguno tumbado tomando el sol en una escalera pintada de verde, otro vigilándolo todo desde un pilar encalado, una cría cruzando despacio por uno de los muretes, dos más subidos a la barandilla y otro colgado de una barra metálica. Se mueven con total confianza cerca de la gente, así que hay que andar con cuidado con bolsos y bolsas de comida.





Nos quedamos un buen rato en uno de los miradores viendo caer el sol sobre la bahía de Algeciras, con los barcos fondeados y la costa española de fondo, junto a los restos de una antigua batería de cañones de cuando el Peñón era una fortaleza militar. Con el sol ya casi en el horizonte, todavía alcanzamos a verlo esconderse tras las montañas de la costa de enfrente.

Europa Point: el faro, la mezquita y las vistas a África
En otra visita, ya en otro viaje, nos acercamos a Europa Point, el extremo más al sur del Peñón. Hacía bastante viento y el mar estaba agitado, pero mereció la pena: es uno de los pocos lugares de Europa continental desde donde se ve otro continente a simple vista.
Lo primero que se ve al llegar es el Trinity Lighthouse, el faro rojo y blanco que corona el extremo sur del Peñón desde 1841. Desde el mirador se ve el tráfico de barcos cruzando el Estrecho de Gibraltar, uno de los pasos marítimos más transitados del mundo, y en días claros como aquel, la silueta de las montañas de Marruecos al otro lado del agua.


Justo al lado del faro está la Mezquita Ibrahim-al-Ibrahim, con su minarete blanco muy visible desde toda la explanada, y detrás, asomando por encima de las rocas, el propio Peñón.



Otros lugares de interés en Gibraltar
Con nuestras dos visitas nos quedamos con los monos, el atardecer y Europa Point, pero el Peñón da para un día entero. Estos son otros puntos que merece la pena tener en la lista si vas con más tiempo.
Main Street: es la calle principal de la ciudad, peatonal y llena de tiendas, pubs y cafeterías, con un aire entre británico y andaluz. Arranca en la plaza de Casemates y es el sitio para pasear, comer algo y ver cabinas rojas y buzones ingleses en pleno Mediterráneo.
La pista del aeropuerto: la avenida Winston Churchill cruza la pista del aeropuerto, así que al llegar a pie o en coche desde la frontera hay que atravesarla y, cuando despega o aterriza un avión, el tráfico y los peatones se paran. Es una de las imágenes más curiosas de Gibraltar y no lleva más de unos minutos.
La Cueva de San Miguel: una gran cavidad natural de estalactitas y estalagmitas dentro del Peñón, iluminada con luces de colores y con una sala tan grande que se usa como auditorio para conciertos. Está dentro del recorrido de la Reserva Natural.
Los Túneles del Gran Asedio: galerías excavadas en la roca durante el siglo XVIII, en el asedio de 1779 a 1783, para colocar cañones en lo alto del Peñón. Se pueden recorrer, con ventanas al exterior desde las que se ve la bahía, y cuentan muy bien el pasado militar del territorio.
El Castillo Morisco: una fortaleza de origen musulmán, con su Torre del Homenaje todavía en pie sobre la ciudad, que recuerda que Gibraltar fue una plaza clave mucho antes de ser británica.
Un dato curioso: los únicos monos salvajes de Europa
Los macacos de Berbería de Gibraltar son la única población de primates salvajes de todo el continente europeo. Según la tradición local, mientras los monos sigan en el Peñón, Gibraltar seguirá siendo británico — una leyenda que, según cuentan, tomó tan en serio Winston Churchill que ordenó reforzar la colonia durante la Segunda Guerra Mundial.
Consejos para visitar Gibraltar
La frontera: Gibraltar es territorio británico, así que hay control de documentación al entrar desde La Línea de la Concepción. Lleva el DNI o el pasaporte, y ten en cuenta que en fines de semana y festivos puede haber cola, tanto para entrar como para salir.
Cómo llegar: mucha gente deja el coche en La Línea y cruza a pie, porque el territorio es muy pequeño y aparcar dentro es complicado. Desde la frontera se llega caminando a Main Street, y para subir a la parte alta se puede ir en teleférico, en taxi o en una excursión por la Reserva Natural.
Con los monos: no se les debe dar de comer ni acercarse a tocarlos, y conviene llevar el bolso cerrado y la comida bien guardada, porque están muy acostumbrados a las personas y roban lo que ven.
Moneda: la oficial es la libra gibraltareña, pero en la mayoría de las tiendas y bares también aceptan euros.
Resumen del viaje a Gibraltar
Dos visitas, dos caras del mismo Peñón: la fiesta de los monos y el atardecer sobre la bahía por un lado, el faro y las vistas a África por otro. Poco territorio pero mucho que ver en un espacio tan pequeño.
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